BIO-CONSTRUCCIÓN PREVENTIVA III: BIOCONSTRUCCIÓN

BIOCONSTRUCCIÓN

El concepto de bioconstrucción tiene su origen en la década de los setenta en Alemania, a partir de una corriente constructiva denominada “baubiologie”. Su traducción literal es “biología de la construcción”. Este novedoso enfoque concibe las edificaciones y, particularmente, la vivienda, como si se tratara de un ser vivo, como un espacio vivo que se interrelaciona con el exterior, favoreciendo la relación con su medio natural. Metafóricamente, la casa sería la tercera piel del residente (la dermis, la primera; la ropa, la segunda)
De las distintas definiciones, reproducimos la apuntada por el profesor Bello dada su sencillez y sentido holístico. De esta forma, la bioconstrucción es la forma de construir respetuosa con la vida de los moradores, del entorno y del planeta (Bello.2012). Supone adoptar una perspectiva global que debe considerar: la elección del lugar, el diseño, la selección de los materiales, el análisis del ciclo de energía, agua y la gestión de residuos. Pretende desarrollar, por tanto, una comprensión consciente de las interrelaciones vitales en las cuales se ha de situar un edificio y, tenerlas en cuenta al proyectarlo (Van Der Ree, 2010).
El punto de partida de la bioconstrucción y determinante para que el edificio sea un factor promotor de la salud del usuario, es el estudio del lugar y su entorno donde se pretende levantar la edificación, aspecto ya analizado en el estudio anterior.  Y es que, el diseño y los materiales son posteriores a la elección del lugar. Así, por muy buenos y sanos que sean los materiales utilizados, si el lugar y su entorno no son favorables, la calidad de vida (laboral o personal, dependiendo del uso del edificio) y la salud se alterarán desfavorablemente.
El Instituto Alemán de bioconstrucción ha establecido las 23 reglas básicas de la bioconstrucción. La versión actualizada y revisada a partir de la publicada en 2005 por el IBN. es la siguiente:

  • 1. Ubicar los hogares residenciales lo más alejado posible de fuentes de contaminación sonora, como centros industriales y vías principales de tráfico.
  • 2. Las viviendas se construirán de manera descentralizada y  espaciada, rodeadas y comunicadas por espacios verdes.
  • 3. Los proyectos de las viviendas serán personalizados, en armonía con la naturaleza, diseñados como hábitat humano y familiar.
  • 4. Prevenir las consecuencias sociales.
  • 5. Los materiales de construcción serán sanos y naturales, evitando los sintéticos y los muy procesados.
  • 6. Regulación natural de la humedad ambiental, empleando materiales en paredes, suelos y techos, que sean difusores e higroscópicos.
  • 7. La calidad del aire del interior de la vivienda se renovará y regulará de forma natural.
  • 8. La humedad del nuevo edificio será baja y se desecará rápidamente.
  • 9. Equilibrio entre el aislamiento térmico y la inercia térmica, retención del calor en invierno y frescor en verano.
  • 10. Temperatura superficial y ambiental óptimas.
  • 11. La calefacción se basará en sistemas de calor radiante, usando en la medida de lo posible los sistemas pasivos de captación solar.
  • 12. La luz, la iluminación y el color, estarán de acuerdo con las condiciones naturales del entorno.
  • 13. Minimizar la alteración de las radiaciones naturales del ambiente. Se mantendrá el equilibrio de las radiaciones naturales: de la concentración de los campos eléctricos atmosféricos y de la carga de iones; del campo magnético natural de la tierra que no será alterado ni desviado con los sistemas constructivos o materiales ferromagnéticos; y de la radiación cósmica y terrestre que resulta esencial, por lo que se evitarán sistemas constructivos o materiales que la interfieran. Los  campos electromagnéticos artificiales se evitarán, serán eliminados, o se reducirán al máximo.
  • 14. Se usarán preferentemente materiales de construcción no radiactivos o con bajos niveles de radiactividad.
  • 15. Aislamiento acústico y protección contra las vibraciones atendiendo a la percepción humana.
  • 16. Ausencia  de  olores  desagradables.  Olores  agradables  sin  emisión  de sustancias y gases tóxicos.
  • 17. Reducir al máximo las fuentes de contaminación biológica, como mohos, bacterias, polvo y alérgenos.
  • 18. Agua potable de la mejor calidad posible.
  • 19. Evitar consecuencias negativas de la edificación sobre el medio ambiente, de modo que la producción, instalación y disposición de los materiales de construcción serán los de menor impacto ambiental, los que generen menor contaminación ambiental y aquellos cuyos costes de energía sean mínimos.
  • 20. Minimizar el consumo de energía utilizando fuentes de energías renovables.
  • 21. Usar materiales de construcción preferentemente locales y evitando la explotación de materias primas o recursos escasos o peligrosas.
  • 22. Aplicar la experiencia en fisiología y ergonomía para el  diseño  de interiores.
  • 23. Se tendrá en cuenta en el diseño constructivo, las medidas, las proporciones y las formas armónicas.

 

 

MATERIALES CONSTRUCTIVOS SANOS Y SEGUROS

El mercado ofrece ya materiales sanos cuya huella ecológica y energética es muy inferior a los materiales constructivos convencionales. De esta forma, los materiales a emplear deben proteger la salud y ser biocompatibles. Ser, en definitiva, más agradables a la vida y no tanto a la vista (Bello.2012). Así, como regla general, permitirán respirar al edificio, tratados sin compuestos químicos perjudiciales, no favoreceran la proliferación de microorganismos ni emitirán vapores o gases perjudiciales; y que, además, no generen cargas electroestáticas en su superficie.
El compromiso ambiental de estos materiales pasa por:
a) Utilizar materiales naturales renovables.
b) Contribuir a la sostenibilidad y equilibrio natural del planeta.
c) Consumir el mínimo de energía en su producción, transporte, utilización y destrucción final.
d) No generar desechos tóxicos ni contaminantes a lo largo de su ciclo de vida.
De esta manera, bloques de termoarcilla, de celulosa de papel/cemento, de madera/cemento, tipo climablock o de cáñamo/cal tipo cannabric, son elementos estructurales cada vez más accesibles. Y pinturas ecológicas, cales naturales, corcho, tratamientos naturales para la madera, etc. son algunas de las distintas opciones que reúnen las características anteriores, y al que pueden acceder consumidores y profesionales.
Profundizaremos en algunos de ellos.

CAL NATURAL HIDRÁULICA O NHL

La cal se conoce desde hace más de 6.000 años. Es, por tanto, uno de los materiales más antigüos y universales utilizados por los seres humanos.
Resulta de la calcinación de roca caliza a una temperatura de entre 800 y
1.000 ºC lo que, dependiendo de la naturaleza de la materia prima, permite obtener distintos tipos de cales que se clasifican en: natural, viva y extinguida. La Cal extinguida, a su vez distingue dos tipos diferentes: cálcica que puede ser aérea, grasa, magra o hidróxido de cal; y la hidráulica. Las cales naturales hidráulicas (NHL) es el tipo de cal más utilizadas en construcción. En este sentido, supone casi el 90% de la producción total, debido a sus excelentes propiedades mecánicas. Existen tres tipos de cal hidráulica natural; A) NHL 5 con una resistencia de 100 bar/cm2 en laboratorio y usado en obra nueva, hormigones y colocación de embaldosado; B) NHL 3,5 de resistencia media y empleado, sobre todo, para revocos y, finalmente; C) NHL 2, una cal blanca de baja resistencia.
De esta manera, entre las virtudes del mortero de cal destaca su permeabilidad al vapor de agua, lo que permite expulsar la humedad y evitar las condensaciones. Además es hidrófugo e higroscópico. La higroscopia es la capacidad de absorber o ceder humedad al ambiente, con lo cual estos materiales regulan de forma natural el ambiente interior de un inmueble tanto en verano como en invierno. También es bactericida impidiendo la proliferación de microorganismos, mohos o ácaros al tener su esencia en una base totalmente mineral. Presenta una notable flexibilidad y elasticidad lo que viene a limitar las fisuras creadas en las estructuras. Envejece extremadamente bien.
En relación a su huella ecológica, en un análisis comparativo con el cemento, se ha comprobado que la producción de 10 millones de toneladas de cemento, supone la emisión de 8,19 mil toneladas de CO2. Por el contrario, 10 millones de toneladas de cal NHL 3,5 supone la emisión de 3.36 mil ton. de CO2.

EL BARRO O TIERRA ARCILLOSA

Es un material aún más antigüo que la cal. Se encuentra en construcciones de los cinco continentes. Todavía hoy hay edificaciones de miles de años lo que viene a demostrar su durabilidad. Cae en desuso asociado a la pobreza frente a materiales modernos, relacionados con el progreso y riqueza. Sin embargo, en los años 80 aparecen empresas alemanas (CLAYTEC) dedicadas al desarrollo, producción y comercialización de materiales a base de barro, que, además, cumplen las normativas técnicas. En la actualidad, se usa tanto en restauración como en obra nueva.
Son múltiples sus propiedades: capacidad de respiración y regulador de olores y humedad. Es un buen aislante acústico, termorregulador, higroscòpico y con buena inercia térmica. Presenta una total ausencia de radioactividad, excelente conductividad eléctrica y su carga iónica suele ser electronegativa por lo que repele el polvo. Es incombustible, reciclable y biodegradable con capacidad de neutralizar productos tóxicos. En definitiva, es un material sano y libre de patógenos.

EL CORCHO

El aislamiento térmico de una edificación es fundamental. Superado el empleo masivo del amianto, y descartado los aislantes sintéticos como el poliestireno o el poliuretano (derivados del petróleo, muy contaminantes en su proceso de fabricación y combustión, en caso de incendio; y no transpirables), la elección que descarta riesgos y se revela como una opción natural y ecológica, admite varias posibilidades. Unas son de base mineral como la arlita, perlita o la vermiculita. Otras de base animal como la lana de oveja. Y finalmente, de base vegetal como la fibra de coco, la celulosa expandida, el lino, la paja o el corcho.
El corcho, tanto a granel como en panel, es un excepcional aislante térmico y, en menor medida, acústico que presenta coeficientes de conductividad que van de 0,035 a 0,045 W/m2K. Es de gran resistencia y durabilidad. Además se revela como un material imputrecible al que no le afecta la humedad y resiste los ataques de insectos y hongos. No emite vapores ni partículas tóxica, ni acumula electricidad estática. Es ignífugo con resistenciaal fuego M-2. Es impermeable y no higroscópico. Se emplea como aislante de muros de exterior, techos tabiquería o suelo, permitiendo su transpirabilidad.
Hay dos tipos de paneles de corcho en el mercado: negro y claro. El primero es más natural al obtenerse triturando las cortezas y sometiendo los gránulos a altas temperaturas (300ºC) generando poros internos que incrementan su capacidad aislante. Ese calor, además, disuelve la suberina, una resina natural que al prensarse y enfriarse, funciona como aglomerante sin necesidad de añadir colas o resinas sintéticas. Por el contrario, el panel de corcho claro no se somete a altas temperaturas, empleando como aglomerante, colas de poliuretano.
Todo su ciclo de vida (cultivo, transformación y uso) es beneficioso al medio natural y humano, garantizando la supervivencia del bosque autóctono ibérico del alcornocal puesto que sólo se extrae la corteza, conservando el resto del árbol. Ello garantiza una gran variedad de flora y fauna así como de poblaciones rurales.

LA MADERA

La madera es una opción muy sostenible y ecológica, presentando un consumo de energía de 700 Kwh por tonelada, muy inferior a los materiales convencionales. Para ello es fundamental determinar su origen y modo de gestión. La certificación FSC (Forest Stewardship Council) indica la sostenibilidad de la madera empleada. Su tratamiento debe evitar los productos a base de lindano (cuadro 2) o pentaclorofenol, por su toxicidad. De igual modo, no se debe usar productos derivados del petróleo para su conservación, fuente de compuestos orgánicos volátiles (C.O.V.). Por el contrario, una opción correcta para tratar la madera, son las sales de bórax, así como aceites, ceras y lasures naturales. Las nuevas plantaciones, además, producen oxígeno y absorben CO2 (los llamados “sumideros de carbono”).

CONCLUSIONES

1.- Los centros de trabajo deben convertirse en espacios no sólo no enfermos sino, más al contrario, promotores de la salud.
2.- Lugares de trabajo, viviendas, escuelas, guarderías o espacios de ocio deben ser concebidos bajo criterios de salud desde el principio para evitar la aplicación de medidas correctoras cuando aparezcan síntomas no deseados.
3.- Toda obra nueva debiera desarrollarse sobre un estudio previo y profundo de geobiología que determine y localice las distintas geopatologias posibles.
4.- Las zonas de mayor permanencia de las personas deben coincidir con “zonas neutras”.
5.- La bioconstrucción ofrece soluciones y materiales industrializados, debidamente certificados y que cumplen normativa. Tiene en cuenta las interrelaciones vitales en las cuales se ha de situar un edificio y las considera al proyectarlo.
6.- La construcción del presente debe derivar hacia procesos y materiales “más agradables a la vida y no tanto a la vista”, “blandos”, sanos y con una menor huella ecológica y energética. La cal, el corcho, el adobe o la madera, entre otros, son una oportunidad de reinvención de este sector.
7.- La emisión de kg. de CO2 por tonelada de cal hidráulica natural es la mitad que la emitida en la producción de cemento.
8.- “Dime donde vives/trabajas y te diré lo que padeces”.

BIBLIOGRAFÍA

Ortega Cerdá, M. “La Deuda Ecológica Española”. Universidad de Sevilla, Secretariado de Publicaciones, 2005.
Rodriguez Lledó, C. “Guía de Bioconstrucción”. Mandala Ediciones. 1999. Silvestre E., Bueno M. “Casa Saludable”. Libros Cúpula. 2009.
Bueno, M. “El Gran Libro de la Casa Sana” . Ediciones Martínez Roca. 1992.
Van Der Ree, Pieter. “La Influencia de la arquitectura sobre cuerpo, alma y espíritu”. Artículo de la revista Ecohabitar nº 25. 2010.
Cores, Pedro. “Geobiología. La vivienda como factor de salud”. Revista Ecohabitar nº 4. 2005.
Endrös, Robert. “Le rayonnement de la terre et son influence sur la vie”. Ed. Signal. 1987.
WWF. “DETOX” o desintoxicación de tóxicos. 2003.
Bello Llorente, J. y Martínez García, C. “Curso de Introducción a la Bioconstrucción”. C.O.A.A.T.I.E.A.C. 2012.
“Radiaciones”. Institut für Baubiologie + Ökologishe Neubeuern. Universitat de Lleida. 2011.
Neila González, FJ. “Arquitectura Bioclimática”. Edit. MUnilla-Leria. 2004. Boletines de la Asociación de Estudios Geobiológicos GEA, entidad independiente y sin ánimo de lucro, cuya finalidad es la de estudiar, investigar y divulgar la Geobiología, la Bioconstrucción y todos los aspectos relacionados con la salud, el hábitat y el medioambiente (nº 60, 61, 62, 67, 68, 69, 72, 75).
ORP 2012: Asuncion Jimenez Marrero, Santiago Perandones Marrero

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